jueves, 11 de enero de 2024

La aptitud, la actitud y el método

 ¿Un comercial nace o se hace? 

Esta pregunta se ha planteado muchas veces y se ha querido dar respuesta a ella  en diversos cursos de ventas analizando de forma separada tres elementos que para mí están necesaria e íntimamente conectados, uno sin los otros no nos harán ser excelentes vendedores, son necesarios los tres: la aptitud, la actitud y el método.

    La aptitud: 

Es aquello con lo que nacemos, las cualidades que hacen que seamos buenos de antemano para algo. Por ejemplo, los deportistas de élite ya nacen con condiciones físicas específicas que los ayudaran en su carrera profesional. Los grandes pensadores lo mismo, poseen capacidades memorísticas y de razonamiento especiales que pueden serles de utilidad si es que deciden desarrollarlas. 

Dentro de la venta las aptitudes innatas que debe poseer un vendedor son:

      a)    Don de gentes: en sentido amplio.

   b)   Rapidez mental: para revertir en segundos una venta que se esta torciendo.

    c)   Fluidez verbal: imprescindible para las ventas.

 d) Capacidad de transmitir: hay vendedores que dicen una cosa y transmiten otra. En ventas es más importante lo que se transmite que lo que se dice. Puedes “vomitar” todo el speach que te has aprendido de memoria, pero si no tienes la aptitud de transmitir no servirá de nada.

  e)  Capacidad de generar confianza: la confianza se transmite en la mirada, ¿no te ha pasado que has conocido a alguien y no has conectado porque había “algo” en su mirada raro?

f) Capacidad de gestionar tus emociones: inteligencia emocional para encajar 30 “no” en un día y revertirlos.

  g)  Ser un buen actor: la venta es un teatro y hay que nacer con dotes de actuación.

Como verás el conjunto de aptitudes es bastante amplio, desarrollar en profundidad cada una de ellas es una tarea que excede la envergadura de este artículo. 

En mi próximo curso de ventas me explayare con detenimiento punto por punto. 

Recuerda que «Quod natura non dat, Salmantica non præstat», lema latino de la Universidad de Salamanca que significa que ni la memoria, ni la capacidad de aprendizaje, ni la inteligencia, ni la aptitudes que acabo de describir son cosas que se puedan adquirir, las tienes que traer de fábrica.

     La actitud: 

Es la parte emocional de la trilogía de elementos que debe poseer un vendedor. 

Muchos cursos de ventas se centran únicamente en la actitud olvidando los otros dos elementos. 

Puedes poseer las aptitudes, de hecho he visto vendedores con grandes aptitudes, pero que no han sido exitosos porque les ha fallado la actitud:

    a)  Motivación versus dolor: hay que salir a vender motivado, como un tigre, con la energía a tope. Pero esto a veces tan obvio choca con una gran verdad: los comerciales somos seres humanos, y tenemos problemas de vida como todos, es muy fácil ir a trabajar en una oficina y encerrarse en tu escritorio, sin contacto con nadie revisando papeles y haciendo informes luego de haber recibido algún palo por parte de la vida. 

¿Cómo hace un vendedor para estar motivado en el mismo contexto? Es difícil pero no imposible, hay que hacer un corte mental cuando estas buscando la venta, una desconexión con lo que has dejado en casa.
  
    b)  Sonreír: ya lo decían los chinos hace miles de años, sin sonrisa, no hay negocio, no hay venta.

  c) Aplicar la psicología: forma parte de la actitud saber cuando decir una palabra o utilizar una técnica de ventas y cuando no. Hay técnicas que sirven para un cliente y otras que no te servirán. Utiliza una actitud positiva para aplicar la psicología y saber que método aplicar en cada momento.

  d) Positividad: buscando la venta nunca debes hablar de problemas ni transmitir negatividad de ningún tipo. Y si el cliente quiere transmitirte negatividad debes desconectar.

      El método: 

Es el tercer elemento, la tercera punta del triangulo de la venta, solo te digo algo: 

Grandes promesas del deporte o de la ciencia se han quedado en nada, han fracasado, por no aplicarse un método. Método y constancia están unidos. 

El éxito no se logra solo con cualidades especiales, es sobre todo método, constancia y organización. 

Del método de la venta se han ocupado los americanos desde fines del siglo XIX y principios del XX. 

En 1898 Elías St. Elmo Lewis enuncio uno de los primeros: A.I.D.A. Acción, interés, deseo y acción. Hay muchas técnicas y métodos que han surgido desde entonces. 

En el blog La Venta Infalible ya he desarrollado artículos donde te doy consejos específicos, nacidos de mi experiencia profesional, buscando la venta en la calle, que son en definitiva métodos organizativos de optimización para el crecimiento de las ventas.

La trilogía del excelente vendedor es triangulo donde el comercial esta en el centro, debe tener al alcance de su mano los tres elementos para poder utilizarlos en el momento de la venta. 

Saber cuando utilizar uno, otro o los tres a la vez para alcanzar y superar sus metas. 

Espero tus comentarios, que enriquecen este blog y recomienda La Venta Infalible.

Eficiencia y Eficacia en las Ventas


Muchas veces hemos oído hablar de estos principios y pensamos que significan lo mismo pero no es así, comencemos definiendo cada uno en relación al ámbito comercial:

Eficiencia: es la cantidad mínima de inputs (horas-hombre, capital invertido, materias primas, etc.) para obtener un nivel o grado de datos de outputs (ganancias, objetivos cumplidos, productos, etc.).

Eficacia: el nivel de consecución de metas y objetivos. La eficacia hace referencia a nuestra capacidad para lograr lo que nos proponemos.

Así, perfectamente es posible  ser eficientes sin ser eficaces y podemos ser eficaces sin ser eficientes. 

Lo ideal sería ser eficaces y a la vez ser eficientes.

Efectividad es el equilibrio entre eficacia y eficiencia, es decir, con la menor cantidad de recursos conseguir mayores resultados alcanzando las metas propuestas, es la unión de Eficiencia y Eficacia, es decir busca lograr un efecto deseado, en el menor tiempo posible y con la menor cantidad de recursos.

Analizados estos conceptos llega el momento de plantearnos, tanto Directores Comerciales como Vendedores, Preventas, en fin, todos los que estamos desde hace tiempo en el mundo comercial, si en las empresas donde hemos desarrollado nuestras capacidades, hemos aprendido, adquirido experiencia, en definitiva, lo damos todo, los procesos aplicados desde las centrales o desde las Gerencias Generales son Efectivos o por el contrario son Burocráticos y Engorrosos.

 Recientemente escuché una experiencia cercana de un emigrante español que consiguió un contrato de trabajo en Holanda, se quedaba horas de más aunque sus jefes holandeses no se lo pedían, se iban todos a sus casas al cumplir el horario, sin embargo él seguía trabajando hasta tarde. 

Luego de un par de semanas se acercó el jefe y le dijo que si seguía haciendo esto tendría que despedirlo ya que no era eficiente aunque si era eficaz. 

A diferencia de este ejemplo, aquí vemos el efecto inverso, es decir, si no te quedas 12 o hasta 14 horas en la zona de ventas, si no llevas millones de formularios de papeleo, no eres bueno, a pesar de conseguir tus objetivos, la empresa te considera un vago al que no le interesa el trabajo.

Hay empresas que hacen reuniones todos los días antes de salir a la zona de ventas y luego tarde al llegar, eso quema al vendedor, como Directores Comerciales debemos llevar un control de  nuestro equipo, pero no llevarlo a extremos.

Está claro que cada empresa es un mundo y que hay de todo, pero lo que también está claro es que hay estudios realizados que demuestran que en el sector privado los españoles trabajamos muchísimo más que en otros países de la Comunidad Europea, el último informe al respecto de la OCDE determinó que en Países Bajos se trabajan 1380 horas al año promedio mientras que en España 1665, siendo este cálculo bastante conservador.

 Como Directores Comerciales debemos buscar tener un equipo motivado, pero no "quemado", hay mucha burocracia que debemos quitarle de las espaldas a los comerciales para que estén focalizados en vender. 

Reuniones: las imprescindibles, papeleo: el menor posible, tareas reservadas a otros departamentos, como entregar mercancía por ejemplo: ninguna, etc. 

Debemos cambiar la mentalidad de trabajo y aplicar métodos eficientes y eficaces para así lograr efectividad. 

Espero sus comentarios y aportes. Saludos.