jueves, 11 de enero de 2024

¿Nos toman el pelo los clientes? El adn de los clientes


Hasta hace unos años los comerciales y las empresas éramos los amos y señores y parecía que teníamos la sartén por el mango en comparación con los clientes. 

Esto ha cambiado de forma radical en las 2 últimas décadas por 3 motivos fundamentales: 

1) abundancia de oferta 
2) abundancia de información
3) nuevo marco legal europeo

Abundancia de oferta: 

1) En un mismo polígono hay 3 y hasta cuatro cash and carry (Makro, Cash Diplo, GM Cash)

2) En un mismo barrio o zona hay 4 y hasta 5 supermercados, y muchas veces hasta pegados uno al otro, (Mercadona, LIdl, Hiperdino, Carrefour, Supercor, etc), 

3) Un mismo cliente es visitado y/o contactado en un día por varios comerciales que venden productos y servicios similares. 

4) Un consumidor final va a hacer la compra del mes hasta en 3 supermercados distintos buscando las ofertas. 

He visto dueños de restaurantes ir, en una misma mañana, a tres Cash and Carry para sacarle más margen a los productos que vende. 

He visto a comerciantes grandes y pequeños atender de forma chulesca a vendedores porque saben perfectamente que detrás de él siempre, indefectiblemente, viene otro con un producto igual, parecido o similar.

Abundancia de información: 

Desde el año 2006 con mucha fuerza, a pesar de que internet existía desde hace unos años antes, e incrementándose en los años posteriores de forma continua, escalonada e incesante, los clientes/consumidores han encontrado a golpe de ratón todo aquello que deseaban en la red, y como no, también productos y servicios.

No hace falta que el vendedor venga a ilustrarme, don Google puede llevarme de paseo en un solo click por cuatrocientos portales de comparativas de seguros, casas, vuelos, viajes, y un larguísimo etc. 

También puedo comparar en las mismas páginas de las empresas, sobre todo de supermercados, las ofertas sin moverme de mi casa, puedo saber hasta cuanto sale un producto en otro país, cosa impensable hasta hace unos pocos años.

Cambio en la legislación: 

En consonancia con el mercado común europeo, España ha transpuesto diversas Directivas emanadas del Parlamento Europeo, a la legislación estatal. 

Además, la legislación de consumidores y usuarios se basa en el artículo 51 de la Constitución española, según el cual los poderes públicos garantizarán la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos. 

Asimismo establece que promoverán su información y educación, fomentarán sus organizaciones y las oirán en las cuestiones que puedan afectarles.

Gracias a todo esto, han surgido numerosas leyes tanto a nivel territorial nacional, como autonómico, de protección al consumidor. 

Baste enumerar aquí las siguientes estatales: 

Ley 29/2009, de 30 de diciembre, modifica el régimen legal de la competencia desleal y de la publicidad para la mejora de la protección de los consumidores y usuarios. 

Ley 43/2007, de 13 de diciembre, de protección de los consumidores en la contratación de bienes con oferta de restitución del precio. 

Ley 23/2003, de 10 de julio, de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo. Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre condiciones generales de la contratación.

Ahora bien, además de todo esto, debemos saber que los clientes se dividen en 2 grandes grupos: 

1) Los consumidores finales y 

2) Los que a su vez venden, y estos se dividen en pequeños comerciantes de retail hasta grandes cadenas de distribución nacional e internacional. 

No es lo mismo hacer despertar una necesidad o hacer nacer un deseo en un cliente final que realizar esto mismo ante un jefe de compras de una gran cadena hotelera, o un gerente de compras representante de una gran cadena de supermercados, por poner dos ejemplos básicos.

En la primera clase de clientes prima el beneficio o la satisfacción que le pueda generar un producto o servicio, en los segundos prima por encima de todo el margen de beneficio, por 1 céntimo más de margen pueden cambiar radicalmente de proveedor, SALVANDO ÚNICAMENTE TODOS ESTOS ESCOLLOS LAS EMPRESAS CON GRAN POSICIONAMIENTO DE MARCA.

Frente a este panorama, las empresas y los comerciales deben tener claro la rentabilidad neta de cada tipo de clientes, y con esto me refiero a la dicotomía cliente antiguo, cliente nuevo, y esto lo digo porque a la hora de maximizar beneficios y minimizar pérdidas hay que tener muy en cuenta este factor. 

Te tienes que preguntar: del total de mis clientes 

¿Cuántos facturan permanentemente? 

¿Cuántos esporádicamente? 

¿Cuántos he tenido que recuperar? 

¿Cuántos son nuevos?

¿Porqué un cliente antiguo?

    1)    Conquistar un cliente nuevo te puede costar 5 veces más que mantener un cliente actual.

    2) Reconquistar un cliente insatisfecho te puede costar 2 veces más que mantenerlo.

    3)    Un cliente insatisfecho cuesta las utilidades de 5 clientes satisfechos.

    4)    El simple hecho de recortar las deserciones de clientes a la mitad, logra que la tasa de crecimiento promedio de una empresa crezca a más del doble.

Entonces:

¿Qué podemos hacer nosotros, los profesionales de la venta? 

Lo primero que hay que comprender es que el vendedor actual NO tiene como única función VENDER mucho… facturar es una condición necesaria pero no suficiente para garantizar la supervivencia del negocio. 

Su función es generar utilidades a la empresa a corto, mediano y largo plazo y para ello lo que tiene que hacer es GERENCIAR LA RELACIÓN Y ENAMORAR CLIENTES para lograr que se queden y en lo posible establecer barreras de entrada a la competencia

Dado que habitualmente la venta es una interacción entre dos seres humanos, el vendedor TIENE que adecuarse, en su objetivo, en su técnica, en su lenguaje, en sus actitudes. 

Los Gerentes de Ventas tienen, en su función de “Coach” que propiciarlo. 

NO conviene seguir tratando al cliente actual, que cambió, en la forma en que se manejaban en el siglo pasado. 

Es indispensable modernizar las técnicas y herramientas de ventas.


Espero que este artículo les haya servido y que comenten y aporten. 

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Saludos

La aptitud, la actitud y el método

 ¿Un comercial nace o se hace? 

Esta pregunta se ha planteado muchas veces y se ha querido dar respuesta a ella  en diversos cursos de ventas analizando de forma separada tres elementos que para mí están necesaria e íntimamente conectados, uno sin los otros no nos harán ser excelentes vendedores, son necesarios los tres: la aptitud, la actitud y el método.

    La aptitud: 

Es aquello con lo que nacemos, las cualidades que hacen que seamos buenos de antemano para algo. Por ejemplo, los deportistas de élite ya nacen con condiciones físicas específicas que los ayudaran en su carrera profesional. Los grandes pensadores lo mismo, poseen capacidades memorísticas y de razonamiento especiales que pueden serles de utilidad si es que deciden desarrollarlas. 

Dentro de la venta las aptitudes innatas que debe poseer un vendedor son:

      a)    Don de gentes: en sentido amplio.

   b)   Rapidez mental: para revertir en segundos una venta que se esta torciendo.

    c)   Fluidez verbal: imprescindible para las ventas.

 d) Capacidad de transmitir: hay vendedores que dicen una cosa y transmiten otra. En ventas es más importante lo que se transmite que lo que se dice. Puedes “vomitar” todo el speach que te has aprendido de memoria, pero si no tienes la aptitud de transmitir no servirá de nada.

  e)  Capacidad de generar confianza: la confianza se transmite en la mirada, ¿no te ha pasado que has conocido a alguien y no has conectado porque había “algo” en su mirada raro?

f) Capacidad de gestionar tus emociones: inteligencia emocional para encajar 30 “no” en un día y revertirlos.

  g)  Ser un buen actor: la venta es un teatro y hay que nacer con dotes de actuación.

Como verás el conjunto de aptitudes es bastante amplio, desarrollar en profundidad cada una de ellas es una tarea que excede la envergadura de este artículo. 

En mi próximo curso de ventas me explayare con detenimiento punto por punto. 

Recuerda que «Quod natura non dat, Salmantica non præstat», lema latino de la Universidad de Salamanca que significa que ni la memoria, ni la capacidad de aprendizaje, ni la inteligencia, ni la aptitudes que acabo de describir son cosas que se puedan adquirir, las tienes que traer de fábrica.

     La actitud: 

Es la parte emocional de la trilogía de elementos que debe poseer un vendedor. 

Muchos cursos de ventas se centran únicamente en la actitud olvidando los otros dos elementos. 

Puedes poseer las aptitudes, de hecho he visto vendedores con grandes aptitudes, pero que no han sido exitosos porque les ha fallado la actitud:

    a)  Motivación versus dolor: hay que salir a vender motivado, como un tigre, con la energía a tope. Pero esto a veces tan obvio choca con una gran verdad: los comerciales somos seres humanos, y tenemos problemas de vida como todos, es muy fácil ir a trabajar en una oficina y encerrarse en tu escritorio, sin contacto con nadie revisando papeles y haciendo informes luego de haber recibido algún palo por parte de la vida. 

¿Cómo hace un vendedor para estar motivado en el mismo contexto? Es difícil pero no imposible, hay que hacer un corte mental cuando estas buscando la venta, una desconexión con lo que has dejado en casa.
  
    b)  Sonreír: ya lo decían los chinos hace miles de años, sin sonrisa, no hay negocio, no hay venta.

  c) Aplicar la psicología: forma parte de la actitud saber cuando decir una palabra o utilizar una técnica de ventas y cuando no. Hay técnicas que sirven para un cliente y otras que no te servirán. Utiliza una actitud positiva para aplicar la psicología y saber que método aplicar en cada momento.

  d) Positividad: buscando la venta nunca debes hablar de problemas ni transmitir negatividad de ningún tipo. Y si el cliente quiere transmitirte negatividad debes desconectar.

      El método: 

Es el tercer elemento, la tercera punta del triangulo de la venta, solo te digo algo: 

Grandes promesas del deporte o de la ciencia se han quedado en nada, han fracasado, por no aplicarse un método. Método y constancia están unidos. 

El éxito no se logra solo con cualidades especiales, es sobre todo método, constancia y organización. 

Del método de la venta se han ocupado los americanos desde fines del siglo XIX y principios del XX. 

En 1898 Elías St. Elmo Lewis enuncio uno de los primeros: A.I.D.A. Acción, interés, deseo y acción. Hay muchas técnicas y métodos que han surgido desde entonces. 

En el blog La Venta Infalible ya he desarrollado artículos donde te doy consejos específicos, nacidos de mi experiencia profesional, buscando la venta en la calle, que son en definitiva métodos organizativos de optimización para el crecimiento de las ventas.

La trilogía del excelente vendedor es triangulo donde el comercial esta en el centro, debe tener al alcance de su mano los tres elementos para poder utilizarlos en el momento de la venta. 

Saber cuando utilizar uno, otro o los tres a la vez para alcanzar y superar sus metas. 

Espero tus comentarios, que enriquecen este blog y recomienda La Venta Infalible.